| Un paseo por la ciudad |
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Sugerencias para disfrutar de la ciudad
Iniciamos nuestro recorrido desde nuestra escuela saliendo desde Piazza Duomo, donde se halla, el corazón del centro histórico de Catania, donde es posible admirar la peculiar Fuente del Elefante. En la plaza se encuentran el Duomo, iglesia principal, con la Capilla de Santa Ágata, que conserva su precioso tesoro, y el Palacio de los Elefantes, sede del actual Ayuntamiento. De Piazza Duomo fácilmente se llega a pie a la vecina Via Crociferi, una de las calles más sugestivas de Catania, donde es posible admirar espléndidos ejemplos del barroco del siglo XVIII, uno detrás de otro: la Iglesia de los Jesuitas, la Iglesia de San Julián y el Monasterio de los Benedictinos, donde el autor local Giovanni Verga ambientó la desgarradora "Historia de una capinera". Después de haber recorrido esta calle, recomendamos ir al Ex Convento de los Benedictinos, sede actual de la Facultad de Letras y Filosofía. Este imponente edificio, que parece un palacio real, no está muy lejos de Via Crociferi: si no estáis demasiado cansados, podéis recorrer a pie Via A. di Sangiuliano (transversal a Via Crociferi) que continua en Via G. Clementi, o bien desplazarse en taxi o autobús.
Después de la visita al Monasterio, será seguramente hora de comer. Escoged uno de los restaurantes de Catania de las calles vecinas y dedicaros a descubrir las delicias gastronómicas locales. Para hacer boca os recomendamos un "arancino" de arroz (bola compuesta de arroz, rebozada rellena y frita), que puede probarse en una de sus miles variantes, y una deliciosa crespella (buñuelos blandos rellenos) de anchoas. De primero es obligado tomar la Pasta alla Norma un clásico de Catania, uno de los platos símbolo de Sicilia. De segundo os recomendamos un plato a base de pescado: los restaurantes de Catania son famosos por el fresquísimo pescado preparado en múltiples formas diferentes, según la genialidad del chef, pero siempre coherentes con la tradición culinaria siciliana. Después de un buen café estaréis de nuevo preparados para continuar vuestro itinerario.
Tras haber pasado el día contemplando lugares llenos de arte y cultura, llega el momento de dedicarse al ocio y la diversión: en Catania no faltarán ocasiones, ¡seguro!
Para el aperitivo recomendamos uno de los bares o pubs situados a lo largo de la concurridísima Scalinata Alessi o la repleta de gente Via Mancini (detrás de la Piazza Università) uno de los puntos de encuentro más frecuentados de la ciudad.
Para continuar la noche sólo tendréis el problema de escoger entre tantas opciones. En Catania existen locales para todos los gustos: música en vivo, dj set, etno-rock, música electrónica, exclusivos wine bar y centros sociales. Intentad ir a "La Chiave", "the
Stag's Head" or "Waxy O'Connors".¡Divertíos a tope!
Catania es famosa, no sólo en Sicilia, también en toda Italia, por su legendaria vitalidad nocturna, tanto que se podría hablar de una "movida catanesa". Aunque en Catania no es costumbre cenar pasada la medianoche, por número de locales de ocio y diversión esta ciudad sícula no tiene nada que envidiar a la capital española.
Uno de los puntos de encuentro más frecuentado es la Escalinata Alessi, en el corazón de la ciudad universitaria y a dos pasos de Via Crociferi, en la que existen varios locales. Uno de éstos es el famoso Nievski, el primer pub que se abrió en la ciudad. En la actualidad exiten unos 120 pubs, siempre llenos de gente y de vida. Quizás porque Catania es una ciudad universitaria en la que confluyen estudiantes de todo el Sur de Italia, o por el espíritu bohemio de sus habitantes, el hecho es que la noche de Catania atrapa de una manera que parece natural estar fuera hasta el amanecer.
![]() La oferta de ocio es muy amplia: entre los 25 teatros y la infinita variedad de locales sólo resta como dificultad el decidirse por uno. Se puede escoger entre un estilo árabe o hi-tech, ambientes kitch o minimal-jap. Para llegar a los wine bar más refinados, frecuentados solamente por la Catania burguesa, hay que salir fuera del centro histórico, a Corso Italia, en el tramo que va desde Piazza Europa hasta el cruce con Via Monfalcone, un barrio moderno y exclusivo que se extiende hasta el paseo marítimo. Y si después de tanto caminar, hablar y bailar entra el apetito, nada mejor que el Etoile d'Or que en 1977 fue el primer bar abierto 24 horas al día y que en la actualidad prepara unos mil "arancini" (croquetas esféricas de arroz rellenas de queso y/u otros ingredientes) al día, de muchos tipos distintos.
Pasamos a los arancini de arroz, una de las recetas más frecuentes de los asadores, freidurías y establecimientos gastronómicos, de la que ofrecen mil y una variantes, la mayoría de veces rellenos de carne picada, a veces acompañada por setas, otras por pistacho. En Catania los "arancini" se diferencian de los preparados en otras ciudades sicilianas por su forma alargada parecida a un cono. Otro aperitivo omnipresente en las freidurías, pero también en muchos restaurantes de Catania, son las "crespelle": buñuelos blandos rellenos de requesón o anchoas. De los platos a base de pescado mencionamos los "mascolini" marinados, anchoas frescas marinadas al menos 24 horas en aceite extravirgen de oliva y jugo de limón, y la pasta con los "mascolini", con anchoas sofritas con cebolla, guisantes e hinojo silvestre. Pasando a los dulces, otro de los muchos puntos fuertes de la cocina siciliana, en Catania se pueden saborear los mejores "cannoli di ricotta", preparados con una pasta crujiente rellena de crema al requesón con escamas de chocolate o fruta confitada. Auténticamente catanesas son las "olivette di Sant'Agata", pequeños dulces de pasta de almendra, de color verde y que se preparan para la tradicional fiesta de Santa Ágata. Estos dulces están ligados a una antigua leyenda: se narra que la patrona de la ciudad, perseguida por los soldados romanos, detuvo un momento su fuga para atarse el calzado y, justo en aquel instante, creció frente a ella un gran olivo silvestre que la escondió de sus perseguidores y le ofreció sus frutos para poderse nutrir. Por último, destacamos otros dulces, "granite" a la almendra, al limón, al café y al chocolate, servidas también con nata hecha a mano. Los kioscos diseminados por la ciudad ofrecen bebidas particulares muy especiales como seltz al limón, a base de zumo de limón, seltz y sal, y el tamarindo con limón y bicarbonato, óptimo para la digestión.
Son muy peculiares los objetos artesanales realizados según antiguas técnicas de trabajo con piedra lávica, y las famosas cerámicas pintadas, que sobre todo son producidas en la vecina Caltagirone pero que pueden encontrarse también en cualquier negocio de souvenirs de Catania. Otro típico producto artesanal de Catania son los candelabros: piezas únicas, a menudo de inspiración barrocas, hechos a mano utilizando sobre todo madera grabada, decorada y finalmente pintada. Si preferís dedicaros a compras enogastronómicas, Nozio.com os recomienda adentraros en uno de los mercados de Catania, para respirar la atmósfera auténtica de la vida cotidiana de la ciudad. El lugar ideal para esta pintoresca experiencia es sin duda la Pescheria, mercado histórico en torno a Piazza Pardo (al lado del Duomo). Entre las paradas de pescado fresco, buenísimo pero difícil de llevar a casa como souvenir, encontrareis todo tipo de frutos secos, botellas de aceite de oliva extra virgen y de vino tinto producido en las faldas del Etna, bolsitas de legumbres secas para hacer sopas típicas y sabrosas, y mucho más.
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Después de la visita al Monasterio, será seguramente hora de comer. Escoged uno de los restaurantes de Catania de las calles vecinas y dedicaros a descubrir las delicias gastronómicas locales. Para hacer boca os recomendamos un "arancino" de arroz (bola compuesta de arroz, rebozada rellena y frita), que puede probarse en una de sus miles variantes, y una deliciosa crespella (buñuelos blandos rellenos) de anchoas. De primero es obligado tomar la Pasta alla Norma un clásico de Catania, uno de los platos símbolo de Sicilia. De segundo os recomendamos un plato a base de pescado: los restaurantes de Catania son famosos por el fresquísimo pescado preparado en múltiples formas diferentes, según la genialidad del chef, pero siempre coherentes con la tradición culinaria siciliana. Después de un buen café estaréis de nuevo preparados para continuar vuestro itinerario.

Si preferís dedicaros a compras enogastronómicas, Nozio.com os recomienda adentraros en uno de los mercados de Catania, para respirar la atmósfera auténtica de la vida cotidiana de la ciudad. El lugar ideal para esta pintoresca experiencia es sin duda la Pescheria, mercado histórico en torno a Piazza Pardo (al lado del Duomo). Entre las paradas de pescado fresco, buenísimo pero difícil de llevar a casa como souvenir, encontrareis todo tipo de frutos secos, botellas de aceite de oliva extra virgen y de vino tinto producido en las faldas del Etna, bolsitas de legumbres secas para hacer sopas típicas y sabrosas, y mucho más.
